sábado, 22 de diciembre de 2012


Capítulo 13. Mareos y Vómitos

Es lunes, el fin de semana en Astorga se me ha pasado volando pero ya estamos otra vez en Madrid y hoy toca ir a trabajar.
Ya he llegado a la redacción, estoy con Juan y con Damián hablando de mi sección y de TCMS. No me encuentro muy bien, estoy algo mareada y siento muchas nauseas. Salgo corriendo al baño seguida por los chicos que se quedan esperando en la puerta. Me siento fatal y vomito todo lo que había comido, creo que he pillado ese virus que corre por todas partes. Insisto en quedarme pero Juan va a hablar con Pablo y me manda a casa. Una vez allí me pongo el pijama, me tumbo en el sofá tapada con una manta y justo me llama Dani.
-Hola cuqui.
-Hola.
-¿Qué te pasa? Te noto rara.
-Que no me encuentro muy bien, Pablo me ha mandado a casa porque he vomitado. –Me recuerda a cuando me ponía mala en el colegio y la profesora llamaba a mis padres para que me llevaran a casa.
-Voy para allá ahora mismo.
-No hace falta Dani de verdad.
-Como que no, ahora mismo voy a cuidarte. Ni se te ocurra moverte del sofá eh, solo en caso de urgencia.
-Sí doctor jajaja.
-Ahora nos vemos, un beso.
-Adiós.
Me pongo la tele mientas espero a Dani, que atento es. Me quedo dormida antes de que llegue. Cuando me despierto lo veo allí a mi lado, acariciándome el pelo.
-Hola. –Digo medio dormida.
-Hola princesa, ¿Qué tal te encuentras?
-Mejor, ¿Cuánto rato llevo durmiendo?
-Yo llevo aquí una hora, así que como mucho hora y media.
-Gracias por venir a cuidarme.
-No me las des Anna. ¿Tienes hambre?
-Si, si que tengo.
-Pues espera que te he hecho sopa. –Se va a la cocina y vuelve con un plato de sopa. –Aquí tienes.
-Muchas gracias, esta buenísima.
-De nada pequeña.
Me termino la sopa y nos pasamos toda la tarde hablando. Dani decide quedarse por si empeoro por la noche a pesar de todas las veces que le he dicho que se vaya a casa tranquilo. A las diez me llama mi hermana, hago gestos a Dani de que voy a hablar a la habitación y  me voy.
-Hola tata.
-Hola.
-¿Qué tal el finde con los padres de Dani?
-Muy bien, estuvo genial.
-¿Te pasa algo Anna? Estás rara.
-Nada, que he debido coger el virus este que hay en todas partes y no me encuentro muy bien.
-Pues recupérate pronto. ¿Y Dani qué tal?
-Bien, aquí esta cuidándome que no quiere dejarme sola.
-Que majo es. Haz caso de lo que te diga.
-Sí mamá jajaja.
-¡Oye! Jajaja. Bueno me tengo que ir, mejórate.
-Vale gracias. –Cuelgo y me dirijo al salón pero antes de llegar salgo corriendo hacia el baño otra vez. Dani viene enseguida.
-¡Anna!
-Vete Dani esto es asqueroso no tienes que quedarte.
-De eso nada, -Se arrodilla junto a mi, me sujeta el pelo con una mano y con la otra agarra la mía fuertemente. Estoy pasando el peor rato de mi vida. Una vez termino Dani me ayuda a levantarme y a llegar hasta la cama, me tiemblan las piernas y no soy capaz de mantenerme de pie sola de lo mareada que estoy del esfuerzo.        –Quédate aquí tumbada voy a traerte un vaso de agua. –Me dice corriendo hacia la cocina. –Toma, aquí tienes, bebe un poco.
-Gracias, ya estoy mejor.
-Bueno de todas formas no te muevas mucho, voy a llamar a Pablo para decirle que mañana no vas.
-No Dani enserio estoy bien.
-Que no. Tú mañana te quedas aquí.
Mientras Dani habla con Pablo me quedo pensando en todo lo que ha pasado hoy y empiezo a relacionar cosas.
-Dani ven un momento. –Le llamo desde la habitación.
-Dime, ¿Qué pasa?
-Tengo algo que decirte…

domingo, 16 de diciembre de 2012


Capítulo 12. Ahora si

Es viernes por la tarde, la semana pasada les contamos a mis padres lo nuestro y este fin de semana vamos a Astorga a contárselo a los padres de Dani. Acabo de terminar la maleta, Dani está al llegar, me tumbo a ver la tele un rato y al momento me suena el móvil, es él.
-Anna ¿Qué tal vas?
-Bien, ya tengo todo listo.
-Pues baja  a la puerta por favor que no hay sitio para aparcar.
-Vale ahora mismo bajo. –Cojo todo y bajo a la puerta de mi casa, allí está esperándome. Meto las cosas al maletero y entro en el coche. –Hola cari.
-Hola amor, ¿Lista para ir Astorga?
-Si, lista.
Tras un largo viaje, esta vez sin dormirme, llegamos a la casa de los padres de Dani. Nada más entrar Tina nos recibe abrazándonos fuertemente.
-¡Ay Anna madre mía que guapa estás!
-Gracias. –Digo sonrojada.
-¡Y tú Dani hijo que fuerte te has puesto!
-Vale mamá suéltame ya. –Protesta él.
-Hay que ver, tantos años cuidando de él para que no le quiera dar ni un abrazo a su madre jajaja.
-Jajajaja. –Me río.
-Pero si sabes que yo te quiero mucho mamá.
-Ya lo se hijo, bueno pasad, tu padre está en el salón.
Entramos al salón y saludamos a Fernando.
-Hombre Anna que guapa estás.
-Gracias Fernando.
-Hola hijo, ¿Qué tal?
-Hola papá, pues bien como siempre. -Dani me pregunta con la mirada si se lo contamos ya, asiento discretamente con la cabeza.   –Papá, mamá, quiero deciros una cosa, pensaba esperar a mañana pero creo que no soy capaz de esperar más.
-Dinos hijo me estas preocupando. –Dice Tina.
-No tranquila, solo que quiero que sepáis que Anna y yo estamos saliendo por eso hemos venido.
-¡Me alegro muchísimo hijo! –Dice Tina abrazándonos.
-Me alegro hijo, no la dejes escapar que como ella no vas a encontrar a ninguna. –Le dice Fernando dándole un abrazo, yo automáticamente al oír eso me pongo roja. Nos sentamos en el sofá y charlamos un rato.
-¿Y cuánto lleváis juntos? –Pregunta Tina. Dani me mira para que conteste yo.
-Pues dos meses y medio más o menos.
-¿Y tus padres lo saben Anna?
-Sí, se lo dijimos el domingo pasado, Dani tenía miedo de que mi padre sacara la escopeta pero al final se lo contamos jajaja. –Todos nos reímos.
-¡Oye! Que la que se puso como un tomate fuiste tú.
-¡Caya! –Digo dándole un manotazo en el brazo.
Tina y Fernando comienzan a hablar entre ellos y aprovecho para acercarme más a Dani.
-Dani. –Le susurro al oído.
-Dime.
-¿Nos vamos a la cama? Tengo sueño.
-Claro cuqui. –Dice dejándome un beso en la frente.
-Bueno. –Dice interrumpiendo la conversación de sus padres.            –Nosotros no vamos a la cama ya que estamos cansados.
-Vale hijo, buenas noches chicos.
-Buenas noches. –Decimos al unísono y subimos al cuarto de Dani.
-Bueno, ahora sí, ya lo sabe todo el mundo. –Digo mientras observo la habitación.
-Sí, ya era hora.
-Sí. –Nos ponemos el pijama y nos metemos en la cama. –Dani, te quiero.
 -Y yo a ti princesa. –Dice dándome un largo y sentido beso. -Vamos a dormir.
-Vale. –Y me duermo abrazada a él, con su olor por todas partes y sabiendo que ahora definitivamente es oficial, y no puedo dormir más a gusto. 

jueves, 6 de diciembre de 2012


Capítulo 11. Oficial

Es por la mañana, Dani está despierto, no recuerdo nada de la noche anterior pero al ver que estoy desnuda deduzco que lo hicimos.
-Buenos días.
-Buenos días princesa, ¿Qué tal has dormido?
-Bien ¿Y tú?
-Bien.
-¿Tú te acuerdas de algo de anoche?
-La verdad es que no ¿Y tú? -Dice rascándose la nuca.
-No, lo único que sé es que tengo un dolor de cabeza espantoso, nos pasamos bebiendo.
-Tienes razón, tómate una aspirina anda.
-Sí, será lo mejor. –Me levanto y voy al baño a coger una aspirina del neceser. Una vez vestidos me siento en la cama junto a Dani, necesito hablar con él de algo importante, al menos para mí.
-Dani, podemos hablar.
-Claro, ¿Qué pasa?
-¿Tú me quieres?
-Claro que sí, por qué me preguntas eso.
-Porque no quiero seguir ocultando lo muestro, quiero que nuestros padres y nuestros amigos se enteren, ¿Qué te parece?
-Me parece perfecto cuqui pero, ¿Tu padre escopeta no tiene no? Es por si cuando se entere de que le he robado a su niña pequeña se enfada.
-Jajaja estate tranquilo que le caes muy bien pero si, tiene escopeta, así que  cuidado con hacerme sufrir.
-Eso jamás pequeña. Tengo una idea, ¿Y si nos vamos ahora a Mollet?
-¿Ahora?
-Si, llama a tu hermana y avísale de lo que vamos a hacer.
-Está bien. Y yo que pensaba que no te iba a gustar la idea.
-Claro que me gusta, ¡Voy a conocer Mollet que subidón! Jajajaja.
-Jajajaj No seas bobo.
Llamo a mi hermana y nos ponemos rumbo a Mollet. Una vez allí, veo a mis primas que vienen corriendo a saludarme pero al ver a Dani frenan en seco sin saber bien que hacer.
-Hola chicas. –Les digo dándoles dos besos para romper la tensión.  –Os presento a Dani, supongo que no hace falta que os diga quien es no.
-No, hola. –Dicen al unísono y se van corriendo.
-Jajaja, están locas por ti. –Le digo a Dani.
-Jajaja pues cuando se enteren de lo nuestro van a flipar.
-Sí, jajaja, ahora ven por aquí, vamos a mi casa. -Entramos en casa y nos recibe mi hermana.
-¡Hola tata!
-Hola Anna, hola Dani, pasad al comedor que están allí papá y mamá, les he dicho que traías visita pero no les he dicho a quién.
-Vale gracias. –Le digo nerviosa.
-De nada, os dejo solos.
-Vamos allá, ¿Estás listo?
-Solo si tú lo estás. –Mis manos tiemblan más que nunca, estoy muy nerviosa, Dani lo nota y me agarra las manos con fuerza, me da un beso en ellas, y me suelta una. Entramos agarrados al comedor, antes de que se den cuenta nos soltamos y saludo a mis padres.
-Hola cariño. –Dice mi madre dándome un beso. –Hola Dani, qué sorpresa tú por aquí, que guapo estás.
-Hola Carmen, usted si que está guapa.
-Anda, anda, no me trates de usted que no soy tan mayor.
-Jajaja está bien.
-Hola Dani hijo. –Dice mi padre dándole la mano.
-Hola Andrés, ¿Qué tal está?
-Pues aquí como se puede ¿Y tú?
-Bien, bien, gracias.
-Bueno hija, ¿A qué se debe esta visita tan inesperada? –Dice mi madre
-Bueno… pues… es que… yo… quería deciros que…
-¿Qué hija? –Estoy muy nerviosa, Dani me coge de la mano y me da fuerzas para seguir.
-Que Dani y yo estamos saliendo.
-¡Ay que alegría hija! –Dice mi madre abrazándome a mi y después a Dani.
-Me alegro mucho Anna. –Dice mi padre.
-Buff, casi no lo digo. –Digo roja como un tomate.
-Jajaja, mírate pero si estas roja. –Dice mi hermana que estaba en la puerta mirando.
-¡Cállate idiota! –Le digo abrazando a Dani para esconder la cara en su pecho. Todos se ríen. Después del episodio voy a dar un paseo con Dani antes de comer.
-Que vergüenza he pasado.
-Jajaja, mira que eres pava cuqui.
-¡Oye! –Digo dándole un puñetazo en el hombro.
-¡Auch! –Es verdad, pero me encantas así.
-Te quiero Dani. –Digo con los ojos vidriosos.
-Y yo a ti Anna. –Vamos a comer y damos la noticia al resto de mi familia, todos nos felicitan, mis primos bromean y las niñas cuchichean por lo bajo, están histéricas. Por la tarde volvemos a Madrid, hoy a sido un gran día, lo nuestro ya es oficial. 
Antes de subir el nuevo capítulo y para los próximos que pueda subir quiero deciros que no me acuerdo de como se llama la familia de Anna así que me voy a inventar los nombres.
Después de este pequeño comentario os dejo el siguiente capítulo, espero que os guste. :)

domingo, 11 de noviembre de 2012


Capítulo 10. Escapada

Llevo varias semanas sin apenas ver a Dani, con tanto trabajo casi no hemos tenido tiempo para nosotros. Mañana comienza el puente del Pilar y como ambos tenemos fiesta hemos decidido hacer una escapadita juntos a Zaragoza a ver el ambiente de las fiestas y a disfrutar a solas de nosotros.
Aquí estoy, haciendo la maleta, en una hora salimos de viaje y Dani viene a recogerme en treinta minutos. Estoy metiendo ya las últimas cosas y suena el timbre, abro a Dani y termino con la maleta.
-Hola cuqui- Dice entrando y cerrando la puerta.
-Hola, estoy en la habitación ven.
-Vale. –Una vez en la habitación -¿Qué tal lo llevas princesa?
-Bien, ya he terminado, cuando quieres nos vamos.
-Pues vámonos.
Nos montamos en el coche, conduce Dani, y nos vamos a Zaragoza, intento mantenerme despierta para hacerle compañía pero acabo durmiéndome.
-Anna, Anna, ya hemos llegado despierta. –Dice Dani dándome dulces besos.
-Umm ¿Ya? ¿Cuánto rato he dormido?
-Casi la mitad del viaje.
-¿Y por qué no me has despertado? Te has debido aburrir como una ostra.
-No te preocupes, baja del coche que hay que entrar al hotel.
Vamos a recepción y preguntamos por la habitación que habíamos reservado, una vez allí deshacemos las maletas y luego bajamos a dar una vuelta. Es la noche víspera de la ofrenda y las calles están repletas de gente, hay chavales con petos de fiesta por todos lados y la plaza del Pilar esta a rebosar con el concierto de esta noche. Tras un rato paseando decidimos volver al hotel estamos muy cansados.
Por la mañana todo se ve distinto, el caos de la noche ha pasado a un precioso espectáculo de flores, la ofrenda a la virgen. Decidimos visitar la ciudad un poco.
-Dani
-Dime cuqui
-¿Me compras un globo?
-¿Un globo?
-Si uno de esos que vende el señor, porfa me hace ilu. –Digo como una niña pequeña señalando al señor de los globos.
-Jajaja no tienes remedio cuqui. Anda vamos que te compro uno.
-¡Bien! ¡Gracias Dani!
-Jajajaj ¿Cuál quieres?
-Ese, el del corazón rosa. -Dani paga al señor y me voy toda feliz con mi globo. Después de un paseo, nos vamos al hotel a comer y subimos a la habitación un rato. Por la noche nos vamos a cenar y después de unas cuantas copas oficialmente estamos borrachos. Volvemos al hotel, en el ascensor, Dani me empotra contra la pared y me besa efusivamente. Una vez en la habitación la ropa poco nos dura, ya desnudos, me tumba sobre la cama, me besa apasionadamente y acabamos la noche haciendo el amor como si no hubiera un mañana. 

domingo, 4 de noviembre de 2012


Capítulo 9. Lágrimas incontroladas

Ya estoy camino de Mollet, no paro de pensar como iría ayer la conversación de Dani y Cris y en la que mantendré yo hoy con Miki. En mi casa solo mi hermana sabe que estoy con Dani así que es la única con la que puedo hablar de toda esta situación.
Estoy ya en Mollet, en la plaza están mis primos, las niñas se acercan a saludarme, los niños están muy ocupados en un partido de fútbol. Llego a casa, saludo a mis padres, a mis tíos y a mi cuñado y subo a mi habitación seguida por mi hermana. Me ayuda a deshacer la maleta, una vez que terminamos nos sentamos en la cama y ya si, me pide que le explique lo que está pasando. Saco fuerzas de donde puedo y le cuento con todo detalle la historia, y termino llorando abrazada a ella.
-No sé que hacer tata, snif, no quiero verle, snif.
-Shh, tranquilízate Anna, tú lo hablas con él y si la cosa se pone fea estaré yo aquí para ayudarte, ¿vale?
-Vale, snif, gracias.
-De nada peque, y ahora lávate la cara y vamos abajo.
Me retoco un poco el maquillaje para disimular los lloros y bajo con toda la familia, todos me dicen lo bien y lo guapa que estuve en El Hormiguero (son mi familia, que van a decir). Va pasando la tarde, Miki llamó para decir que mejor quedábamos mañana. Llega la hora de cenar, yo llevo todo el tiempo pegada al móvil esperando la llamada de Dani. Una vez hemos cenado subo a mi habitación, me pongo el pijama y me acuesto esperando la llamada. Me duermo sin novedades y con muchos nervios por lo que pasará mañana.
Son las once de la mañana, me lavo los dientes y voy a desayunar, al verme bajar mi hermana me lleva a un rincón del comedor para hablar conmigo.
-Anna, ha llamado Miki, ha dicho que vendrá a las doce.
-¡En una hora! Esto es una pesadilla.
-Tranquilízate y recuerda lo que hablamos ayer. Desayuna y vístete rápido. –Hago caso a mi hermana y a las doce menos cuarto estoy lista, él llega diez minutos tarde y como no se lo reprocho.
-Llegas tarde. –Digo yo en tono de enfado.
-Lo siento es que… -Le corto.
-Sin peros Miki, es un pueblo en diez minutos te los has recorrido tres veces. Qué querías.
-Quiero arreglar lo nuestro, sé que el otro día no estuvo bien presentarme de esas maneras en tu casa pero hoy podemos hablarlo.
-No hay nada que hablar, ya te lo dejé claro el otro día.
-Pero Anna…
-¡No! Ni pero Anna ni nada, no hay más que hablar Miki, no quiero volver contigo.
-Está bien. –Dice triste. –Peor dime al menos que no es por el imbécil de Dani.
-No tengo por qué darte explicaciones de nada.
-¡Entonces es por él! Lo sabia, ¡¿Pero qué le ves a ese chaval?!
-¡Primero! Se llama Dani, no imbécil ni chaval y segundo no he dicho en ningún momento que fuera por él. –Digo irritada.
-¡Tampoco lo has negado!
-¡Me largo de aquí! ¡No quiero volver a verte! –Tras decir esto vuelvo a casa y subo corriendo las escaleras sin poder contener más las lágrimas. Atranco la puerta de mi habitación como cuando tenía quince años y no quería que me molestaran y llamo a Dani, necesito oír su voz.
-¿Anna? Siento mucho no haberte podido llamar de verdad lo siento.
-D.da i.ig.igual, snif.
-¡¿Qué te pasa?!
-A.acabo d.de hablar con Miki, snif.
-Shh, cálmate princesa no llores.
-No puedo más Dani, snif, necesito que estés aquí conmigo, snif.
-Sabes que nada en el mundo me gustaría más que estar allí contigo pero no puedo, tengo reunión, y además, salvo tu hermana nadie sabe lo nuestro, no me puedo presentar así sin más.
-Ya, snif, ya lo se, snif, ¿por que tiene que ser todo tan complicado?
-Lo siento cuqui, de momento es lo que hay, el lunes nos vemos y me lo cuentas todo ¿vale?
-Está bien. –Digo ya más calmada. -¿Tú que tal con Cris?
-Bien, hice lo que me dijiste, la dejé con mucha dulzura para que no sufriera.
-Por lo menos uno de los dos siguió mi consejo, porque yo no lo he hecho así precisamente jejeje.
-Jajaja, bueno te dejo, me voy a comer que a las cuatro empiezo la reunión y me quedan unas cosillas por repasar.
-Vale cari, muchísima suerte. Un beso. Te quiero.
-Y yo a ti princesa, chao.
A lo tonto he estado un rato hablando con Dani y ni me he dado cuenta que mi hermana lleva ya un buen rato llamando a la puerta. Le abro y le cuento todo. Después de otra charla con mi hermana vamos a comer, al terminar, me voy a jugar con mis primos y con mis sobrinos para despejar la mente y a lo que me doy cuenta ya es hora de cenar. Ya se ha pasado el sábado, sólo quiero que llegue el lunes. 

domingo, 28 de octubre de 2012


Capítulo 8: Será el destino

Estamos en la cama de Dani, ambos en ropa interior, intentando reanudar lo que nos interrumpieron la noche anterior, Dani está a punto de desabrocharme le sujetador y de repente, empieza a sonar mi móvil.
-Déjalo sonar. –Dice Dani soltando el enganche y deshaciéndose del sujetador.
-Está bien. –El móvil para de sonar pero segundos después vuelven a llamar.
-Cógelo anda.
-Vale. –Dani sale de encima mio y cojo el móvil, es mi hermana, le hago señales de que me voy al baño a hablar, él asiente. Veinte minutos después salgo del baño y para variar llorando.
-¡Anna! ¿Qué ha pasado? ¿Quién era? –Pregunta Dani preocupado al verme así.
-E.e.era mi her.mana. –Consigo decir entre sollozos.
-Shh cálmate y cuéntame lo que ha pasado. –Consigo calmarme un poco y le explico lo sucedido.
-Me ha llamado para preguntarme si voy a ir este fin de semana a Mollet porque la ha llamado Miki diciéndole que tiene que hablar conmigo y que si sabe si voy a ir. Entonces le he explicado todo lo que pasó anoche y ahora no sé que hacer, esto me supera. -Tras estas palabras comienzo a llorar de nuevo.
-Vale, tranquilízate Anna. –Me dice abrazándome. –No pasa nada, vete a Mollet y deja las cosas claras con él, yo te daré fuerzas desde aquí, y luego me llamas y me lo cuentas todo, ¿vale cuqui? 
-Vale pero, ¿No puedes venir conmigo?. –Digo ya más calmada.
- No, no puedo princesa, he quedado mañana por la tarde con Flipy, además, no creo que acabara la cosa muy bien si yo estuviera allí.
-Tienes razón, peor me gustaría que vinieras.
-Ya lo se cuqui, pero no puede ser…
-Gracias por todo Dani.
-No me las des Anna, voy a estar siempre a tu lado apoyándote. –Es un amor, no podría vivir sin él. –Ya al final, nos han vuelto a interrumpir.
-Pues si, jejeje, va a ser cosa del destino.
-Pues vaya destino que tenemos, no podemos hacerlo y encima tenemos que hablar con nuestros ex.
-Algo bueno tendrá que haber detrás de esto.
-Detrás no se pero delante buff… -Dice mirándome de arriba abajo mordiéndose el labio inferior. –Anda, vamos a ducharnos y a vestirnos, te invito a comer.
-¿Si? ¡Gracias Dani! –Digo ilusionada y le doy un beso.
–¡Me pido la ducha primer! –Grito como una cría de cinco años corriendo hacia el baño.
-¡De eso nada! Dice Dani persiguiéndome. Cuando voy a cerrar la puerta del baño, mete el pie y entra. Al final, terminamos duchándonos juntos, nos vestimos y nos vamos a comer a un restaurante muy cuco cerca de casa de Dani. Al terminar, me acerca al trabajo y él se va a otra reunión. Decido hacerle caso e irme a Mollet, mañana tendré una charla con Miki y hoy la tendrá Dani con Cris. Va a ser un fin de semana muy interesante. 

Entrada especial: Felicidades Sara!!

Hoy 28 de Octubre, es el cumpleaños de una de las lectoras más recientes Sara (@sarasanz3).
Espero que disfrutes tu día preciosa, como regalo aparte de esta entrada quiero dedicarte el siguiente capítulo de la historia que lo subiré a continuación, espero que te guste. Para terminar solamente decir, Muchas Felicidades Sara!!! <3

martes, 16 de octubre de 2012


Capítulo 7 Confesiones

Es por la mañana, Dani está despierto. -Buenos días. –Le digo con mi voz ronca.
-Buenos días princesa.- Me dice él dejándome un dulce beso en los labios.
-¿Llevas mucho rato despierto?
-Una hora más o menos.
-¿Porqué no me has despertado?
-Porque necesitabas descansar, y me encanta ver como duermes así de tranquila.
-Que cuqui eres ¿pero por qué no te has ido a ver la tele?
-Porque sé que no te gusta despertarte sola, y menos después de una noche como esta. –Mis ojos se llenas de lágrimas, no puedo ser más feliz en este momento.
-Gracias Dani, te quiero. –Le digo abrazándome a él y escondiendo mi cara en su cuello para empezar a llorar.
-Yo también te quiero princesa.
-¿Vamos a desayunar? –Digo secándome las lágrimas.
-Espera, tengo que contarte algo. –Dice mirando hacia abajo. No me gusta nada esa expresión de culpabilidad en su cara, aquí está pasando algo.
-Dime.
-Ayer no te conté todo sobre lo que pasó con Cristina. –Definitivamente esto no me gusta, ni siquiera es capaz de mirarme a los ojos. –Todo lo que te conté es cierto pero cuando estaba a punto de irme… Me pidió que volviéramos, me dijo que me echaba de menos y que quería otra oportunidad.
-Y le dijiste que no, ¿no? –Digo preocupada.
-¡Claro! Pero…
-¿Pero que Dani?
-Pero ella insistió en que me lo pensara y en que quedáramos hoy y así lo acordamos.
-¡¿Cómo?! ¿Y por qué no me lo contaste ayer?
-Esa era mi intención pero no quería que te enfadaras y después de lo que pasó no me pareció buen momento. –No me puedo creer que no me lo contara. Pasan unos segundos en silencio. –Anna di algo.
-¡¿Y qué quieres que diga Dani?! ¡Si ya has quedado con ella pues ve me da igual! –Digo muy enfadada.
-¡No, no te da igual! ¡¿Qué querías que le dijera?!
-¡Pues lo mismo que le dije yo ayer a Miki! –Esto último le hace pensar y baja la voz, está arrepentido.
-Tienes razón, fui un imbécil, la llamaré y le diré que no quedamos, que paso de ella. –Tras un momento de silencio, recapacito.
-No. –Digo ya más calmada rompiendo el silencio. –Ve, no se merece que la rechaces así; ve y díselo dulcemente, a la cara.
-¿De verdad?
-Si, ya ha sufrido uno, ya que vas a rechazarla hazlo bien.
-Esta bien cuqui. Por eso te quiero tanto, porque eres capaz de dejar a un lado los celos para que ella no sufra.
-¡Oye! ¡Quién ha dicho nada de celos! –Digo haciéndome la ofendida.
-Venga Anna, admite que estabas celosa, que no podías soportar perderme. –Dice travieso.
-¡Serás creído! Yo te iba a proponer continuar donde nos interrumpieron anoche pero ahora ahí te quedas. –Digo yo dirigiéndome hacia el baño. Antes de que me de tiempo ha cerrar la puerta ya tengo a Dani abrazándome por detrás.
-Venga Annita que era broma. –Me dice dejándome suaves besos en el cuello, sabe que ese es mi punto débil, como lo odio ahora mismo.
-Ugg como te odio. –Le digo echando la cabeza hacia atrás como acto reflejo.
-Eso no te lo crees ni tú cuqui.
-Lo que tú digas, sigo enfadada. –Digo con el último hilo de voz que me queda.
-Venga si lo estás deseando. –Saco fuerzas de donde puedo y sigo en mis treces.
-No, no vamos a hacer nada.
-Ugg, está bien. –Dice mosqueado.
-¿Desayunamos cari?
-Vale. –Preparamos el desayuno y nos lo tomamos sin hablar, Dani sigue picado.
-Venga Dani no te enfades.
-No estoy enfadado.
-Va, no te pongas así. –Le digo dándole un beso largo y sentido.
-Venga cuqui, como me iba a enfadar contigo por eso.
-¿Seguro que no estás enfadado? –Digo con voz de niña buena.
-Seguro Annita. –Me dice dejándome un beso, un beso apasionado que quiere ir a más. Sin dejar de besarnos nos dirigimos hacia la habitación, camino de espaldas, Dani me sujeta por la cintura. Al llegar a la puerta cerrada me choco contra ella. Dani me va dejando una serie de besos por la mandíbula y el cuello, donde se detiene haciéndome sentir un cosquilleo que me recorre todo el cuerpo. Baja sus manos hasta mi trasero y me da impulso para que salte y quede enganchada a su cintura. Suelto una mano de su cuello y abro la puerta.
Entramos en la habitación, Dani me deja en la cama y se tumba encima mio con cuidado de no aplastarme. Seguimos besándonos, ahora soy yo la que le dejo dulces besos en su cuerpo, él me quita la camiseta y ambos quedamos en ropa interior. Está apunto de desabrocharme el sujetador y…

lunes, 1 de octubre de 2012


Capítulo 6. Final Feliz

Sigo delante de la puerta con cara de boba y no puedo creer lo que estoy viendo.
-Mi. Miki. Ho. Hola
-Hola Annita, ¿puedo pasar?
-Si, pa.pasa.
-Que guapa estás. –Dice él examinándome de arriba abajo. Con este comentario recuerdo que estoy medio desnuda y que ¡Dani está en mi habitación!
-Voy a ponerme algo más de ropa, espérame aquí. –Digo apresurándome a mi habitación.
-Vale. –Es lo último que oigo decir a Miki. Cuando llego a la habitación veo a Dani que sigue tirado en la cama en calzoncillos.
-Dani tienes que esconderte ¡ya! –Le digo lo más bajito que puedo.
-¿Pero qué pasa cuqui? –Pregunta él en el mismo tono.
-Está aquí Miki, no sé qué narices quiere pero no te puede ver. –Le respondo poniéndome unos pantalones.
-¡Cómo que Miki! ¡¿Pero este de qué coño va presentándose en tu casa a estas horas?!
-Ya te he dicho que no lo sé, métete en el armario y cuando lo despache te lo cuento todo. –Digo esto último y me vuelvo con Miki.
-Bueno, ¿y qué querías?
-Pues acabo de llegar de Barcelona y necesitaba hablar contigo. –Es la primera vez que hablamos desde que rompimos y la situación me incomoda bastante, más aun sabiendo que tengo a Dani en el armario.
-¿Y de qué querías hablar? ¿Tan importante es que no podía esperar a mañana? –Digo yo más seca de lo que pretendía. Pasan unos segundos hasta que al fin habla.
-¡Te quiero Anna! Te quiero y te necesito, no puedo vivir sin ti, quiero volver contigo, esta vez te prometo que será distinto, dame otra oportunidad por favor. –Mis ojos se abren como platos, no puedo creer lo que estoy oyendo y solo puedo pensar en lo mucho que deseo que Dani no halla oído nada. 
-¡Pero tú de que vas! –Le digo ahora alterada. -¡Te presentas en mi casa a las dos de la mañana y que esperas, que vaya corriendo a tus brazos y te diga que sí! Pues lo siento pero va a ser que no.
-Pero Anna por favor.
-No Miki, te he dicho que no. Ahora por favor vete.
-Esta bien me voy, mañana hablamos otra vez.
-No hay nada que hablar. Adiós Miki. –Tras decir esto cierro la puerta y comienzo a llorar, resbalo en la puerta y acabo sentada en el suelo. Dani que acababa de salir del armario al dejar de oír gritos vino enseguida a consolarme al verme llorar.
 -Anna por favor no llores, ¿qué ha pasado? –Intento explicárselo pero no puedo dejar de llorar. –Tranquilízate Anna, ya me lo contarás, ahora deja de llorar. –Se sienta a mi lado y me abraza. Escondo la cara en su cuello y sigo llorando hasta que no me quedan más lágrimas.
-Gracias Dani, snif, gracias por estar aquí, snif.
-Sabes que siempre voy a estar aquí contigo, a tu lado. Anda ves al sofá, voy a traerte un vaso de agua. Así lo hago, me siento en el sofá y él viene con dos vasos de agua. Bebo un poco y ahora sí, más calmada, le cuento lo sucedido. Dani se queda muy sorprendido pero no dice nada al respecto, sabe que lo estoy pasando mal y no es el momento.
-Bueno, ¿no dices nada?
-Que voy a decir cuqui, que tengo la mejor novia del mundo y que si te vuelve a molestar no dudes ni un segundo en llamarme.
-Gracias Dani, eres el mejor. –Digo yo abrazándole.
-Bueno cuqui, creo que yo tendría que irme a casa. –Dice cogiendo su IPhone y las llaves del coche.
-¡Dani!
-Dime cuqui.
-Quédate a dormir por favor no quiero dormir sola después de lo que ha pasado.
-Claro que sí princesa. –Y así termina un día demasiado extraño y con muchos ex por el medio. Pero lo importante es que estoy aquí durmiendo abrazada a la persona que más quiero en el mundo, él.

martes, 25 de septiembre de 2012


Capítulo 5. ¡No puede ser!

Corro todo lo que me permiten los tacones hasta donde está Dani y compruebo que, efectivamente, es Cristina. Esto no me gusta.
-¿Dani?
-Hombre Anna, ¿Qué haces aquí? –Pregunta él nervioso, no sabe donde meterse, sabe que quiero una explicación.
-¡Hombre Annita! –Dice Cris alegremente y me da dos besos. Ella no sabe de la tensión del momento. -¿Qué haces por aquí?
-Pues pasaba por aquí y pensé en pasar a saludar a Dani, no sabia que ya tenia visita. –Esto último lo digo mirándole a él.
-Nosotros nos íbamos a tomar algo, ¿te vienes? –Dice Cris amablemente.
-Hombre yo no quiero molestar. –Esto lo digo muy a mi pesar pero no quiero parecer la típica novia controladora. Dani sigue sin decir nada, ¡que hable ya!
-¡Pero que vas a molestar mujer! ¿Verdad Dani?
-Eh, claro que no, ven si quieres. –Dice él todavía con cara de susto.
-No, no, mejor me voy a casa, pasároslo bien chicos.
-Vale Annita pues ya nos veremos. –Dice Cris.
-Si claro, chao Cris, adiós Dani.
-Adiós. –Dicen ambos al unísono, y me voy a casa decepcionada y preocupada, me va a tener que dar muchas explicaciones mañana. 
Las doce y media de la noche, estoy en pijama tirada en el sofá viendo una peli y me llega un whatsapp de Dani: “Hola cuqui, que haces? Siento lo del encontronazo con Cris, te lo explicare todo. Ya estoy en casa, no me lo pasaba bien. Un beso.” –Sé que es cruel pero me alegra saber que no se lo pasaba bien. Le contesto. “Estoy aquí aburrida, si quieres venir?? Un beso. –No obtengo respuesta así que doy por hecho que no lo ha leído, pero media hora después llaman al timbre.
-¿Quién es?
-Soy yo cuqui. –Le abro y espero a que suba.
-Hola Annita. –Me dice tras darme un beso.
-Hola.
-Sé que quieres una explicación pero no hay mucho que contar, ella vino a verme igual que tú, no ha pasado nada.
-Pues por tu cara de antes no lo parecía. –Digo algo enfadada.
-Es que me pilló por sorpresa cuqui, te juro que solo hemos tomado una copa. -Me dice abrazandome por detrás.
-Vale, no estoy enfadada. –Al fin y al cabo ha venido de propio hasta aquí para explicarse. -¿Te apetece algo?
-No gracias.
-Vale, ¿vamos al sofá un rato?
-Está bien. –Nos vamos al sofá y empiezo a tiritar, Dani me abraza fuertemente.
-Dani. –Digo con voz de niña pequeña.
-Dime cuqui.
-¿Nos vamos a la cama?
-¿Tienes sueño peque?
-No. –Digo yo con cara de traviesa.
-Ay Annita, Annita, que necesitada te tengo, pero si insistes. –Me coge en brazos, me lleva a la habitación y me deja en la cama. Se quita la camisa y se tumba encima mio besándome. Nos giro para quedar encima y Dani me quita la camiseta mientras me deshago de su pantalón. Le beso, un beso apasionado, que va seguido de pequeños besos que voy dejando en su mandíbula hasta llegar a su oreja y ahí me detengo. Le muerdo suavemente el lóbulo provocándole un escalofrío, introduzco mis pulgares en la cintura de sus bóxers y cuando estoy apunto de quitárselos, llaman a la puerta.
-¡Joder! ¿Y ahora quien es? –Dice Dani molesto.
-Yo me río y voy a contestar al telefonillo pero no hay nadie, supongo que alguien le habrá abierto. Corro a la habitación a ponerme algo de ropa, llaman al timbre de arriba, abro la puerta y… ¡No puede ser!
ENTRADA ESPECIAL:  Felicidades Clara!!

Hoy 25 de septiembre, hago esta entrada especial porque es el cumpleaños de Clara (@ClaraaDMV) una de las lectoras de esta historia, y por ello quiero desearle que pase un grandísimo día, porque hoy es su día. Como regalo especial, aparte de esta entrada, voy a subir el siguiente capítulo de la historia. Dado que me enteré ayer que era su cumple lo he escrito con muy poco tiempo, espero que os guste.
Para terminar solo añadir, Felicidades Clara!!! <3

domingo, 23 de septiembre de 2012


Capítulo 4. ¿Quién es esa?

La luz del sol entra por la ventana, me froto los ojos para acostumbrarme. Estoy en la habitación de Dani, tengo sus pantalones tirados enfrente mio, rastro de lo que pasó la noche anterior, al recordarlo una sonrisa invade mi cara. Me doy media vuelta con la idea de encontrarme a mi príncipe allí dormidito pero sin embargo no encuentro a nadie ¿dónde esta Dani? Me pongo mi ropa interior y la camisa de Dani y salgo al comedor a buscarlo. Oigo ruido en la cocina y me doy cuenta de que huele a café recién hecho. Al entrar, encuentro a Dani preparando un espléndido desayuno.
-Buenos días cuqui, que pronto te levantas hoy, solo son las diez.
-Buenos días. –Digo yo en un tono entre sueño y enfado.
-Uy que seria estas, ¿qué te pasa?
-Nada…
-Anna, va dime que te pasa.
-¡Te digo que nada!
-Como quieras, ya me lo contarás. –Como odio que me conozca tan bien.
-Me pasa que sabes que no me gusta despertarme sola si me he dormido acompañada, me has asustado, además, aun estoy esperando mi beso de buenos días. –Digo yo enfurruñada como una niña pequeña. Dani se gira, me arrincona contra la encimera y me besa, me besa con ganas, me rodea con sus brazos la cintura y con las manos en mi trasero, me impulsa para subirme a la encimera. Se coloca entre mis piernas y noto que quiere ir a más, parece que lo de anoche le supo a poco, pero la tostadora nos interrumpe. -¡Dani las tostadas! –Él se separa rápidamente de mí.
-¡Mierda se han quemado! Y encima nos han cortado el rollo. Por cierto, buenos días cuqui. –Me dice guiñándome el ojo.
-Jajajaj, No tienes remedio Cari, ¿Desayunamos? Esto tiene muy buena pinta.
-¿Desayunar? Yo prefiero seguir donde estábamos, ya he desenchufado ese bicho infernal y no nos molestará más. –Dice travieso.
-No. Tengo hambre, quiero desayunar.
-Vale, tú ganas. –Dice picado.
-Venga cari no te pongas así. ¡Mmm! ¡Esto está buenísimo! –Digo yo con una tostada en la boca.
-¿A ver? Quiero probarlo. –Dice Dani, y me da un beso, un beso que me pilla por sorpresa. –Si es verdad está muy bueno.
-¡Serás tonto! ¡Eso era mio!
-Se siente cuqui, jajajaja. –Y Así entre piques y risas terminamos de desayunar.
-¿Qué quieres hacer ahora cuqui?
-No se, ¿vemos la tele un rato?
-Vale. –Vamos al salón, ambos nos tumbamos, yo prácticamente encima suyo con la cabeza en sus piernas. Dani me rodea con un brazo la cintura y con la otra mano  me acaricia el pelo. Encendemos la tele pero yo casi ni me entero de que ponen solamente disfruto de su compañía.
-Dani, tengo frío.
-No me extraña con lo ligera de ropa que vas. –Dice examinándome atentamente. -¿Quieres que te traiga una manta?
-No, quiero que me des calor tú. –Le digo con voz de niña pequeña.
-Anda ven aquí. –Me dice sentándose y colocándome en su regazo, abrazándome fuertemente. Yo entierro la cabeza en el hueco de su cuello e inspiro su olor, ese maravilloso olor que me vuelve loca.
-Dani. –Susurro en su odio.
-¿Qué?
-Te quiero. –Digo dejando escapar una lágrima.
-Y yo a ti Annita. –Dice secando mi lágrima y dejando un beso en mi cabeza. Y así entre sus brazos y respirando su olor me vuelvo a quedar dormida.
Cuando me despierto Dani no está, otra vez, y estoy tapada con una manta. Voy a la cocina y allí está, preparando la comida.
-Buenos días otra vez cuqui.
-Buenos días, ¿cuánto he dormido? –Pregunto yo aun bostezando.
-Una hora más o menos, dúchate que enseguida está la comida, esta tarde hay que trabajar.
-Ugg, calla no me lo recuerdes, yo que quería pasar el día contigo.
-Bueno pues otro día será, corre a la ducha.


-Adiós cuqui, pásatelo bien en el trabajo.
-Chao cari, suerte con la reunión. –Le doy un beso y me voy a trabajar, el “Mundo cuqui” está en marcha jejeje.
Al salir del trabajo llamo a Dani pero no coge le teléfono, supongo que seguirá de reunión, pobre, que estrés lleva encima. Decido ir a su plató a darle una sorpresa. Al llegar espero un rato en la puerta pero como no sale decido ir al bar de enfrente.
Ya veo salir gente, pago y salgo a buscarlo, pero, un momento, ¿Ese es Dani? y… ¿esa es?…… ¡¿Cris?!