martes, 25 de septiembre de 2012


Capítulo 5. ¡No puede ser!

Corro todo lo que me permiten los tacones hasta donde está Dani y compruebo que, efectivamente, es Cristina. Esto no me gusta.
-¿Dani?
-Hombre Anna, ¿Qué haces aquí? –Pregunta él nervioso, no sabe donde meterse, sabe que quiero una explicación.
-¡Hombre Annita! –Dice Cris alegremente y me da dos besos. Ella no sabe de la tensión del momento. -¿Qué haces por aquí?
-Pues pasaba por aquí y pensé en pasar a saludar a Dani, no sabia que ya tenia visita. –Esto último lo digo mirándole a él.
-Nosotros nos íbamos a tomar algo, ¿te vienes? –Dice Cris amablemente.
-Hombre yo no quiero molestar. –Esto lo digo muy a mi pesar pero no quiero parecer la típica novia controladora. Dani sigue sin decir nada, ¡que hable ya!
-¡Pero que vas a molestar mujer! ¿Verdad Dani?
-Eh, claro que no, ven si quieres. –Dice él todavía con cara de susto.
-No, no, mejor me voy a casa, pasároslo bien chicos.
-Vale Annita pues ya nos veremos. –Dice Cris.
-Si claro, chao Cris, adiós Dani.
-Adiós. –Dicen ambos al unísono, y me voy a casa decepcionada y preocupada, me va a tener que dar muchas explicaciones mañana. 
Las doce y media de la noche, estoy en pijama tirada en el sofá viendo una peli y me llega un whatsapp de Dani: “Hola cuqui, que haces? Siento lo del encontronazo con Cris, te lo explicare todo. Ya estoy en casa, no me lo pasaba bien. Un beso.” –Sé que es cruel pero me alegra saber que no se lo pasaba bien. Le contesto. “Estoy aquí aburrida, si quieres venir?? Un beso. –No obtengo respuesta así que doy por hecho que no lo ha leído, pero media hora después llaman al timbre.
-¿Quién es?
-Soy yo cuqui. –Le abro y espero a que suba.
-Hola Annita. –Me dice tras darme un beso.
-Hola.
-Sé que quieres una explicación pero no hay mucho que contar, ella vino a verme igual que tú, no ha pasado nada.
-Pues por tu cara de antes no lo parecía. –Digo algo enfadada.
-Es que me pilló por sorpresa cuqui, te juro que solo hemos tomado una copa. -Me dice abrazandome por detrás.
-Vale, no estoy enfadada. –Al fin y al cabo ha venido de propio hasta aquí para explicarse. -¿Te apetece algo?
-No gracias.
-Vale, ¿vamos al sofá un rato?
-Está bien. –Nos vamos al sofá y empiezo a tiritar, Dani me abraza fuertemente.
-Dani. –Digo con voz de niña pequeña.
-Dime cuqui.
-¿Nos vamos a la cama?
-¿Tienes sueño peque?
-No. –Digo yo con cara de traviesa.
-Ay Annita, Annita, que necesitada te tengo, pero si insistes. –Me coge en brazos, me lleva a la habitación y me deja en la cama. Se quita la camisa y se tumba encima mio besándome. Nos giro para quedar encima y Dani me quita la camiseta mientras me deshago de su pantalón. Le beso, un beso apasionado, que va seguido de pequeños besos que voy dejando en su mandíbula hasta llegar a su oreja y ahí me detengo. Le muerdo suavemente el lóbulo provocándole un escalofrío, introduzco mis pulgares en la cintura de sus bóxers y cuando estoy apunto de quitárselos, llaman a la puerta.
-¡Joder! ¿Y ahora quien es? –Dice Dani molesto.
-Yo me río y voy a contestar al telefonillo pero no hay nadie, supongo que alguien le habrá abierto. Corro a la habitación a ponerme algo de ropa, llaman al timbre de arriba, abro la puerta y… ¡No puede ser!

No hay comentarios:

Publicar un comentario