domingo, 28 de octubre de 2012


Capítulo 8: Será el destino

Estamos en la cama de Dani, ambos en ropa interior, intentando reanudar lo que nos interrumpieron la noche anterior, Dani está a punto de desabrocharme le sujetador y de repente, empieza a sonar mi móvil.
-Déjalo sonar. –Dice Dani soltando el enganche y deshaciéndose del sujetador.
-Está bien. –El móvil para de sonar pero segundos después vuelven a llamar.
-Cógelo anda.
-Vale. –Dani sale de encima mio y cojo el móvil, es mi hermana, le hago señales de que me voy al baño a hablar, él asiente. Veinte minutos después salgo del baño y para variar llorando.
-¡Anna! ¿Qué ha pasado? ¿Quién era? –Pregunta Dani preocupado al verme así.
-E.e.era mi her.mana. –Consigo decir entre sollozos.
-Shh cálmate y cuéntame lo que ha pasado. –Consigo calmarme un poco y le explico lo sucedido.
-Me ha llamado para preguntarme si voy a ir este fin de semana a Mollet porque la ha llamado Miki diciéndole que tiene que hablar conmigo y que si sabe si voy a ir. Entonces le he explicado todo lo que pasó anoche y ahora no sé que hacer, esto me supera. -Tras estas palabras comienzo a llorar de nuevo.
-Vale, tranquilízate Anna. –Me dice abrazándome. –No pasa nada, vete a Mollet y deja las cosas claras con él, yo te daré fuerzas desde aquí, y luego me llamas y me lo cuentas todo, ¿vale cuqui? 
-Vale pero, ¿No puedes venir conmigo?. –Digo ya más calmada.
- No, no puedo princesa, he quedado mañana por la tarde con Flipy, además, no creo que acabara la cosa muy bien si yo estuviera allí.
-Tienes razón, peor me gustaría que vinieras.
-Ya lo se cuqui, pero no puede ser…
-Gracias por todo Dani.
-No me las des Anna, voy a estar siempre a tu lado apoyándote. –Es un amor, no podría vivir sin él. –Ya al final, nos han vuelto a interrumpir.
-Pues si, jejeje, va a ser cosa del destino.
-Pues vaya destino que tenemos, no podemos hacerlo y encima tenemos que hablar con nuestros ex.
-Algo bueno tendrá que haber detrás de esto.
-Detrás no se pero delante buff… -Dice mirándome de arriba abajo mordiéndose el labio inferior. –Anda, vamos a ducharnos y a vestirnos, te invito a comer.
-¿Si? ¡Gracias Dani! –Digo ilusionada y le doy un beso.
–¡Me pido la ducha primer! –Grito como una cría de cinco años corriendo hacia el baño.
-¡De eso nada! Dice Dani persiguiéndome. Cuando voy a cerrar la puerta del baño, mete el pie y entra. Al final, terminamos duchándonos juntos, nos vestimos y nos vamos a comer a un restaurante muy cuco cerca de casa de Dani. Al terminar, me acerca al trabajo y él se va a otra reunión. Decido hacerle caso e irme a Mollet, mañana tendré una charla con Miki y hoy la tendrá Dani con Cris. Va a ser un fin de semana muy interesante. 

Entrada especial: Felicidades Sara!!

Hoy 28 de Octubre, es el cumpleaños de una de las lectoras más recientes Sara (@sarasanz3).
Espero que disfrutes tu día preciosa, como regalo aparte de esta entrada quiero dedicarte el siguiente capítulo de la historia que lo subiré a continuación, espero que te guste. Para terminar solamente decir, Muchas Felicidades Sara!!! <3

martes, 16 de octubre de 2012


Capítulo 7 Confesiones

Es por la mañana, Dani está despierto. -Buenos días. –Le digo con mi voz ronca.
-Buenos días princesa.- Me dice él dejándome un dulce beso en los labios.
-¿Llevas mucho rato despierto?
-Una hora más o menos.
-¿Porqué no me has despertado?
-Porque necesitabas descansar, y me encanta ver como duermes así de tranquila.
-Que cuqui eres ¿pero por qué no te has ido a ver la tele?
-Porque sé que no te gusta despertarte sola, y menos después de una noche como esta. –Mis ojos se llenas de lágrimas, no puedo ser más feliz en este momento.
-Gracias Dani, te quiero. –Le digo abrazándome a él y escondiendo mi cara en su cuello para empezar a llorar.
-Yo también te quiero princesa.
-¿Vamos a desayunar? –Digo secándome las lágrimas.
-Espera, tengo que contarte algo. –Dice mirando hacia abajo. No me gusta nada esa expresión de culpabilidad en su cara, aquí está pasando algo.
-Dime.
-Ayer no te conté todo sobre lo que pasó con Cristina. –Definitivamente esto no me gusta, ni siquiera es capaz de mirarme a los ojos. –Todo lo que te conté es cierto pero cuando estaba a punto de irme… Me pidió que volviéramos, me dijo que me echaba de menos y que quería otra oportunidad.
-Y le dijiste que no, ¿no? –Digo preocupada.
-¡Claro! Pero…
-¿Pero que Dani?
-Pero ella insistió en que me lo pensara y en que quedáramos hoy y así lo acordamos.
-¡¿Cómo?! ¿Y por qué no me lo contaste ayer?
-Esa era mi intención pero no quería que te enfadaras y después de lo que pasó no me pareció buen momento. –No me puedo creer que no me lo contara. Pasan unos segundos en silencio. –Anna di algo.
-¡¿Y qué quieres que diga Dani?! ¡Si ya has quedado con ella pues ve me da igual! –Digo muy enfadada.
-¡No, no te da igual! ¡¿Qué querías que le dijera?!
-¡Pues lo mismo que le dije yo ayer a Miki! –Esto último le hace pensar y baja la voz, está arrepentido.
-Tienes razón, fui un imbécil, la llamaré y le diré que no quedamos, que paso de ella. –Tras un momento de silencio, recapacito.
-No. –Digo ya más calmada rompiendo el silencio. –Ve, no se merece que la rechaces así; ve y díselo dulcemente, a la cara.
-¿De verdad?
-Si, ya ha sufrido uno, ya que vas a rechazarla hazlo bien.
-Esta bien cuqui. Por eso te quiero tanto, porque eres capaz de dejar a un lado los celos para que ella no sufra.
-¡Oye! ¡Quién ha dicho nada de celos! –Digo haciéndome la ofendida.
-Venga Anna, admite que estabas celosa, que no podías soportar perderme. –Dice travieso.
-¡Serás creído! Yo te iba a proponer continuar donde nos interrumpieron anoche pero ahora ahí te quedas. –Digo yo dirigiéndome hacia el baño. Antes de que me de tiempo ha cerrar la puerta ya tengo a Dani abrazándome por detrás.
-Venga Annita que era broma. –Me dice dejándome suaves besos en el cuello, sabe que ese es mi punto débil, como lo odio ahora mismo.
-Ugg como te odio. –Le digo echando la cabeza hacia atrás como acto reflejo.
-Eso no te lo crees ni tú cuqui.
-Lo que tú digas, sigo enfadada. –Digo con el último hilo de voz que me queda.
-Venga si lo estás deseando. –Saco fuerzas de donde puedo y sigo en mis treces.
-No, no vamos a hacer nada.
-Ugg, está bien. –Dice mosqueado.
-¿Desayunamos cari?
-Vale. –Preparamos el desayuno y nos lo tomamos sin hablar, Dani sigue picado.
-Venga Dani no te enfades.
-No estoy enfadado.
-Va, no te pongas así. –Le digo dándole un beso largo y sentido.
-Venga cuqui, como me iba a enfadar contigo por eso.
-¿Seguro que no estás enfadado? –Digo con voz de niña buena.
-Seguro Annita. –Me dice dejándome un beso, un beso apasionado que quiere ir a más. Sin dejar de besarnos nos dirigimos hacia la habitación, camino de espaldas, Dani me sujeta por la cintura. Al llegar a la puerta cerrada me choco contra ella. Dani me va dejando una serie de besos por la mandíbula y el cuello, donde se detiene haciéndome sentir un cosquilleo que me recorre todo el cuerpo. Baja sus manos hasta mi trasero y me da impulso para que salte y quede enganchada a su cintura. Suelto una mano de su cuello y abro la puerta.
Entramos en la habitación, Dani me deja en la cama y se tumba encima mio con cuidado de no aplastarme. Seguimos besándonos, ahora soy yo la que le dejo dulces besos en su cuerpo, él me quita la camiseta y ambos quedamos en ropa interior. Está apunto de desabrocharme el sujetador y…

lunes, 1 de octubre de 2012


Capítulo 6. Final Feliz

Sigo delante de la puerta con cara de boba y no puedo creer lo que estoy viendo.
-Mi. Miki. Ho. Hola
-Hola Annita, ¿puedo pasar?
-Si, pa.pasa.
-Que guapa estás. –Dice él examinándome de arriba abajo. Con este comentario recuerdo que estoy medio desnuda y que ¡Dani está en mi habitación!
-Voy a ponerme algo más de ropa, espérame aquí. –Digo apresurándome a mi habitación.
-Vale. –Es lo último que oigo decir a Miki. Cuando llego a la habitación veo a Dani que sigue tirado en la cama en calzoncillos.
-Dani tienes que esconderte ¡ya! –Le digo lo más bajito que puedo.
-¿Pero qué pasa cuqui? –Pregunta él en el mismo tono.
-Está aquí Miki, no sé qué narices quiere pero no te puede ver. –Le respondo poniéndome unos pantalones.
-¡Cómo que Miki! ¡¿Pero este de qué coño va presentándose en tu casa a estas horas?!
-Ya te he dicho que no lo sé, métete en el armario y cuando lo despache te lo cuento todo. –Digo esto último y me vuelvo con Miki.
-Bueno, ¿y qué querías?
-Pues acabo de llegar de Barcelona y necesitaba hablar contigo. –Es la primera vez que hablamos desde que rompimos y la situación me incomoda bastante, más aun sabiendo que tengo a Dani en el armario.
-¿Y de qué querías hablar? ¿Tan importante es que no podía esperar a mañana? –Digo yo más seca de lo que pretendía. Pasan unos segundos hasta que al fin habla.
-¡Te quiero Anna! Te quiero y te necesito, no puedo vivir sin ti, quiero volver contigo, esta vez te prometo que será distinto, dame otra oportunidad por favor. –Mis ojos se abren como platos, no puedo creer lo que estoy oyendo y solo puedo pensar en lo mucho que deseo que Dani no halla oído nada. 
-¡Pero tú de que vas! –Le digo ahora alterada. -¡Te presentas en mi casa a las dos de la mañana y que esperas, que vaya corriendo a tus brazos y te diga que sí! Pues lo siento pero va a ser que no.
-Pero Anna por favor.
-No Miki, te he dicho que no. Ahora por favor vete.
-Esta bien me voy, mañana hablamos otra vez.
-No hay nada que hablar. Adiós Miki. –Tras decir esto cierro la puerta y comienzo a llorar, resbalo en la puerta y acabo sentada en el suelo. Dani que acababa de salir del armario al dejar de oír gritos vino enseguida a consolarme al verme llorar.
 -Anna por favor no llores, ¿qué ha pasado? –Intento explicárselo pero no puedo dejar de llorar. –Tranquilízate Anna, ya me lo contarás, ahora deja de llorar. –Se sienta a mi lado y me abraza. Escondo la cara en su cuello y sigo llorando hasta que no me quedan más lágrimas.
-Gracias Dani, snif, gracias por estar aquí, snif.
-Sabes que siempre voy a estar aquí contigo, a tu lado. Anda ves al sofá, voy a traerte un vaso de agua. Así lo hago, me siento en el sofá y él viene con dos vasos de agua. Bebo un poco y ahora sí, más calmada, le cuento lo sucedido. Dani se queda muy sorprendido pero no dice nada al respecto, sabe que lo estoy pasando mal y no es el momento.
-Bueno, ¿no dices nada?
-Que voy a decir cuqui, que tengo la mejor novia del mundo y que si te vuelve a molestar no dudes ni un segundo en llamarme.
-Gracias Dani, eres el mejor. –Digo yo abrazándole.
-Bueno cuqui, creo que yo tendría que irme a casa. –Dice cogiendo su IPhone y las llaves del coche.
-¡Dani!
-Dime cuqui.
-Quédate a dormir por favor no quiero dormir sola después de lo que ha pasado.
-Claro que sí princesa. –Y así termina un día demasiado extraño y con muchos ex por el medio. Pero lo importante es que estoy aquí durmiendo abrazada a la persona que más quiero en el mundo, él.