Capítulo
5. ¡No puede ser!
Corro todo lo que me permiten los
tacones hasta donde está Dani y compruebo que, efectivamente, es Cristina. Esto
no me gusta.
-¿Dani?
-Hombre Anna, ¿Qué haces aquí?
–Pregunta él nervioso, no sabe donde meterse, sabe que quiero una explicación.
-¡Hombre Annita! –Dice Cris
alegremente y me da dos besos. Ella no sabe de la tensión del momento. -¿Qué
haces por aquí?
-Pues pasaba por aquí y pensé en
pasar a saludar a Dani, no sabia que ya tenia visita. –Esto último lo digo
mirándole a él.
-Nosotros nos íbamos a tomar
algo, ¿te vienes? –Dice Cris amablemente.
-Hombre yo no quiero molestar.
–Esto lo digo muy a mi pesar pero no quiero parecer la típica novia controladora.
Dani sigue sin decir nada, ¡que hable ya!
-¡Pero que vas a molestar mujer!
¿Verdad Dani?
-Eh, claro que no, ven si
quieres. –Dice él todavía con cara de susto.
-No, no, mejor me voy a casa,
pasároslo bien chicos.
-Vale Annita pues ya nos veremos.
–Dice Cris.
-Si claro, chao Cris, adiós Dani.
-Adiós. –Dicen ambos al unísono,
y me voy a casa decepcionada y preocupada, me va a tener que dar muchas
explicaciones mañana.
Las doce y media de la noche,
estoy en pijama tirada en el sofá viendo una peli y me llega un whatsapp de
Dani: “Hola cuqui, que haces? Siento lo del encontronazo con Cris, te lo
explicare todo. Ya estoy en casa, no me lo pasaba bien. Un beso.” –Sé que es
cruel pero me alegra saber que no se lo pasaba bien. Le contesto. “Estoy aquí aburrida,
si quieres venir?? Un beso. –No obtengo respuesta así que doy por hecho que no
lo ha leído, pero media hora después llaman al timbre.
-¿Quién es?
-Soy yo cuqui. –Le abro y espero
a que suba.
-Hola Annita. –Me dice tras darme
un beso.
-Hola.
-Sé que quieres una explicación
pero no hay mucho que contar, ella vino a verme igual que tú, no ha pasado
nada.
-Pues por tu cara de antes no lo
parecía. –Digo algo enfadada.
-Es que me pilló por sorpresa
cuqui, te juro que solo hemos tomado una copa. -Me dice abrazandome por detrás.
-Vale, no estoy enfadada. –Al fin
y al cabo ha venido de propio hasta aquí para explicarse. -¿Te apetece algo?
-No gracias.
-Vale, ¿vamos al sofá un rato?
-Está bien. –Nos vamos al sofá y
empiezo a tiritar, Dani me abraza fuertemente.
-Dani. –Digo con voz de niña
pequeña.
-Dime cuqui.
-¿Nos vamos a la cama?
-¿Tienes sueño peque?
-No. –Digo yo con cara de
traviesa.
-Ay Annita, Annita, que
necesitada te tengo, pero si insistes. –Me coge en brazos, me lleva a la
habitación y me deja en la cama. Se quita la camisa y se tumba encima mio
besándome. Nos giro para quedar encima y Dani me quita la camiseta mientras me
deshago de su pantalón. Le beso, un beso apasionado, que va seguido de pequeños
besos que voy dejando en su mandíbula hasta llegar a su oreja y ahí me detengo.
Le muerdo suavemente el lóbulo provocándole un escalofrío, introduzco mis
pulgares en la cintura de sus bóxers y cuando estoy apunto de quitárselos,
llaman a la puerta.
-¡Joder! ¿Y ahora quien es? –Dice
Dani molesto.
-Yo me río y voy a contestar al
telefonillo pero no hay nadie, supongo que alguien le habrá abierto. Corro a la
habitación a ponerme algo de ropa, llaman al timbre de arriba, abro la puerta
y… ¡No puede ser!