lunes, 8 de abril de 2013


Capítulo 17. Del llanto a la risa

Estoy sentada en el sofá con Dani, tras calmarnos un poco decidimos ponernos a hablar del tema.
-¿Qué vamos a hacer Dani?
-¿A qué te refieres?
-A que cómo le vamos a contar esto a nuestros padres y lo más importante cuándo.
-Puff, eso no lo había pensado, ¿tú que quieres hacer?
-No sé, por un lado se lo contaría ya pero por otro sería mejor esperar un poco ¿no?
-Sí, creo que sí, aún tenemos que asimilarlo del todo.
-Esto va a ser un gran cambio en nuestras vidas. –Digo derrumbándome otra vez, solo tengo ganas de eso, de llorar hasta que mi cabeza organice todos mis pensamientos.
-No llores Anna por favor. –Dice Dani abrazándome. Llevo una hora llorando abrazada a Dani, su cara es un poema, lo que se supone que es una gran alegría se está convirtiendo en una tragedia. De repente mis lágrimas se paran en seco, dejo de llorar de golpe y me incorporo sin decir palabra, Dani se asusta ante tal reacción. Tras mi último pensamiento me doy cuenta de que no sé por qué lloro, no tengo motivo, voy a ser madre y no solo eso, voy a tener un hijo con la persona que más quiero en este mundo. Una amplia sonrisa ilumina mi cara, ahora sí definitivamente Dani no sabe que pensar y solo puede hacer una cosa para salir de dudas arriesgándose a mi reacción, preguntar.
-¿Estás bien Anna? ¿En qué piensas? – Dice algo asustado.
-Sí, estoy bien. –Digo plantándole un enérgico beso en los labios.      –Pienso que he sido una tonta, que no tengo que llorar, que voy a ser mamá, voy a tener un hijo contigo y eso es lo mejor que me podría pasar en la vida. –Dani al fin se tranquiliza, sonríe y me coge en brazos dándome mil vueltas, está loco pero es mi loco. Después se sienta dejándome encima de él y me besa, un beso dulce y delicado.
-Ahora mismo solo tengo ganas de gritar a los cuatro vientos que voy a ser padre. –Dice con un brillo especial en sus ojos.
-Jajaja, estás loco cari.
-Sí, tienes razón, estoy loco, loco por ti y por el maravilloso bebé que vamos a tener. –Definitivamente ya no le veo el lado malo a esto. –Bueno, que tal te encuentras, ¿estás bien?
-Sí, creo que sí.
-Esta tarde llamaremos a Pablo pero hoy te quedas en casa como habíamos acordado vale.
-Esta bieeen, eres peor que mi madre.
-¡Oye! ¡Retira eso! –Dice comenzando una guerra de cosquillas.
-¡Vale, vale! Jajajaja ¡Lo retiro! Jajaja
Y así entre risas y carantoñas pasamos la mañana imaginando lo felices que seremos en unos meses. 

martes, 26 de febrero de 2013

Hola, interrumpo aquí para deciros que he perdido el papel donde tenía apuntado los que querían que les avisara por MD cuando subiera cap y no me acuerdo de todos así que el que quiera que me lo diga por twitter. Perdón por las molestias. 
P.D: espero que os esté gustado la historia, no os olvidéis de comentar tanto aquí como en twitter. 
Un beso. 

Capítulo 16. El veredicto

Son las diez y media de la mañana, me despierto buscando a Dani en la cama pero no está. Me levanto y miro en el resto de la casa, ni rastro, de pronto oigo la puerta es él.
-Hola, ¿Hace mucho que te has levantado? –Dice dándome un beso.
-No, ahora mismo, ¿De dónde vienes? –Tras un pequeño silencio contesta no muy seguro.
-De la farmacia. –Al oír eso me pongo muy nerviosa mi pulso se acelera. -¿Estás bien Anna?
-Sí, sí, estoy bien. –Miento.
-Relájate cuqui por favor, ven siéntate. –Me lleva al sofá del salón. –No hace falta que lo hagas ahora, hazlo cuando estés preparada vale.
-Vale. –Digo con un hilo de voz. Dani me abraza y hace que me sienta segura, que ya no tenga miedo de nada, solo él es capaz de hacerme sentir así con un simple abrazo. Tras un rato así abrazados nos separamos manteniéndonos la mirada, sintiéndonos conectados. -Gracias. –Digo con los ojos ya vidriosos.
-No me las des pequeña. –Dice dejándome un beso en la cabeza. -¿Has desayunado?
-No, ya te he dicho que me acabo de levantar.
-Pues venga no se hable más. –Me coge en brazos y me lleva corriendo a la cocina lo que hace que tropiece y que casi nos caigamos, al final, consigue hacerme reír.
Una vez desayunamos creo que es el momento, ambos sabemos que no podemos esperar más.
-Es el momento. –Digo a Dani mirándole a los ojos temerosa.
- ¿Segura?
-Sí. –Voy al salón, cojo la bolsa que había dejado en el sofá y me meto en el baño. Una vez hecho salgo, Dani intenta mostrarse tranquilo pero noto que está igual de nervioso que yo. La espera se nos hace eterna, yo con el test en la mano y él mirando a todos lados sin saber qué hacer. Por fin cambia de color, mi cara es un poema, Dani intenta adivinar por mi expresión el resultado pero no lo consigue, me quita el test de las manos yo permanezco inmóvil, lo mira y se queda igual que yo. Tras un momento de silencio y pánico ambos reaccionamos, Dani me abraza fuertemente, yo lloro en su pecho, después de un rato se separa de mí, me seca las lágrimas y mirándome fijamente a los ojos me dice:
-Vas a ser la mejor madre del mundo.

jueves, 31 de enero de 2013


Capítulo 15. Posibilidades

Son las 6 y media de la mañana y estoy despierta, no consigo dormir más, Dani sigue dormido pero da muchas vueltas, él tampoco duerme bien hoy. Me levanto y voy al baño, me lavo la cara y decido ducharme para relajarme un poco. Estoy frente al espejo, comienzo a quitarme la ropa, voy subiéndome la camiseta hasta llegar al pecho y con las manos apoyadas en mi vientre desnudo me quedo paralizada. Mirando fijamente al espejo mil pensamientos inundan mi cabeza, mis ojos comienzan a llenarse de lágrimas, son lágrimas de miedo, de duda, de inseguridad, de muchas cosas a la vez. Termino de desnudarme y me meto en la ducha. Una vez dentro comienzo a llorar, un llanto ahogado por el ruido del agua. Mi cabeza da demasiadas vueltas, son demasiados pensamientos juntos, empiezo a agobiarme y pierdo el equilibrio un segundo, tiempo suficiente para resbalarme y caerme de culo junto a los botes de jabón. Asustado por el ruido veo aparecer a Dani como una bala.
-¿Estás bien Anna? –Pregunta asustado ayudándome a levantarme y a salir de la ducha.
-Si tranquilo, solo ha sido un resbalón, siento haberte despertado.
-No pasa nada, lo importante es que estés bien, además no estaba durmiendo bien. ¿Supongo que tú tampoco no?
-No, no paraba de pensar en… bueno ya sabes.
-Ya, ya sé. Yo tampoco. –Vamos a la habitación y me pongo algo de ropa. Tras un pequeño silencio Dani vuelve a la conversación.
-Anna, no podemos seguir así, tenemos que hablar de esto.
-Ya lo sé Dani. –Digo sin ganas.
-Antes de nada quiero que sepas que estamos juntos en esto pero que será lo que tú elijas, decidieras no seguir adelante en el caso de que estuvieras embarazada lo entendería. –Esto me sorprende. En ningún momento me había planteado esa opción. Definitivamente después de esto no voy a echarme atrás, voy a seguir adelante pase lo que pase.
-No. Si dentro de mí está nuestro futuro hijo pienso seguir adelante.
-Me alegra oír eso. –Me dice dándome un beso. –Son las siete de la mañana, ¿qué te parece si volvemos a la cama e intentamos dormir un poco más?
-Está bien. –Volvemos a la cama y nos dormimos abrazados sabiendo que en unas horas nuestra vida podría cambiar para siempre. 

viernes, 11 de enero de 2013


Capítulo 14. Miedo

-¿Qué pasa Anna?
-Ven. Siéntate aquí conmigo.
-Anna ¿Estás bien? Me estoy asustando.
-Si estoy bien pero, me acabo de dar cuenta de una cosa.
-Dime.
-Tengo un retraso.
-¿Cómo? –Dani está asustado, lo noto en su mirada, quiere que le diga si me refiero a lo que está pensando.
-Pues eso Dani, que tengo un retraso de una semana y pico, y con las náuseas y los mareos pues… -Estoy aterrada, no podría soportar la idea de perder a Dani. Tengo miedo de cómo se lo pueda tomar.
-Bueno, tranquila, no te asustes, ¿tienes alguna prueba de embarazo?
-No sé. –Respondo asombrada por su tranquilidad. –Mira en al armario del baño. –Dani se va rápidamente a mirarlo.
-No, no hay ninguna.
-Mierda.
-No pasa nada, mañana voy a la farmacia y compro una. Ahora no le des más vueltas y vamos a dormir.
Sé que lo dice para calmarme, me conoce y sabe que estoy preocupada, pero yo también lo conozco a él y sé que también lo está. Intento dormirme pero no puedo dejar de darle vueltas al asunto. Dani intenta hacerse el dormido pero tampoco consigue pegar ojo, finalmente acabamos por hablar del tema.
-Dani ¿Estás dormido?
-No, no puedo dormir
-Yo tampoco, tengo miedo
-¿Miedo por qué?
-Porque no habíamos pensado en esto, porque no quiero perderte y porque no sé si estoy preparada. –Después de esto empiezo a llorar, Dani me seca las lágrimas y me mira fijamente a los ojos.
-Anna, mírame. No tienes por qué tener miedo de nada; sé que no lo habíamos pensado pero no pasa nada, no me vas a perder. Si dentro de ti está nuestro hijo, lo voy a querer como a nadie en este mundo porque es nuestro hijo y estoy seguro de que serías la mejor madre del mundo así que no tengas miedo vale. –Con esto lloro todavía más.
-Vale, snif, te quiero Dani, snif.
-Y yo a ti princesa, vamos a dormir anda. –Y al final consigo dormirme, pero mi cabeza sigue dándole vueltas al asunto.